CLAVES PARA UN DORMITORIO CON BUEN FENG-SHUI

Según esta disciplina milenaria, el modo en que coloquemos los objetos en los lugares en los que habitamos deben tener una disposición propicia para la calma y el equilibrio. Para el feng shui una casa tiene cuatro puntos clave: la entrada, la cocina, el lugar de reunión principal de la familia, y como no, el dormitorio.

¿Habías pensado alguna vez que tu dormitorio influye en cómo te sientes, cómo te va y cómo te comportas ante la vida? Según el Feng Shui eso no solamente es así, sino que además dictamina tus próximos éxitos o fracasos en todas las áreas de tu vida. Eso es así porque el dormitorio es uno de los lugares donde pasamos más tiempo durante el día, así que lo primero que tenemos que tener en cuenta es que un buen dormitorio debe proveernos dos cosas: intimidad y descanso. Para conseguirlo según el Feng Shui el dormitorio requiere de unas condiciones especiales.

La posición de la cama.

La cama centro de nuestro dormitorio, es el elemento más importante del mismo, por eso debe organizarse todo el conjunto en torno a ella, guardando unas proporciones óptimas dentro de la estancia. El punto más importante es la posición de la cama con respecto a la puerta, ventanas y paredes. Verifica que en tu dormitorio la cabecera de la cama tenga detrás de ella la pared más alejada de la puerta. Al mismo tiempo, la cama no debe estar en línea recta con la puerta de entrada o del baño.

El cabecero.

Los mejores desde el punto de organización del Feng Shui son los construidos en madera o los tapizados, ya que te darán un equilibrio entre firmeza y comodidad para dejar circular la energía. Cuando duermes, tu cuerpo ocupa mucha energía para un proceso de recuperación integral, y tu cabeza necesita subconscientemente de un buen respaldo, seguro y reconfortante, de la misma manera que tu espalda necesita un buen apoyo que la proteja al estar sentado.

Según el Feng Sui, el cabecero debe estar orientado hacia el norte, pues aporta salud y energía vital. Sin embargo este nunca debe estar ni debajo de una ventana, porque transmite desprotección, ni tampoco en zonas donde exista confluencia de agua (por ejemplo tuberías) ya que el flujo de agua interfiere en el buen sueño nocturno.

La altura de la cama.

Asegúrate de colocar la cama a buena altura. Debe haber un buen espacio entre el suelo y la cama para que la energía circule adecuadamente. Evita las camas que llevan cajones debajo porque bloquean el flujo de energía.

Evitar algunos objetos

Según el Feng Shui deberás evitar dentro del dormitorio objetos que pueden perturbar el descanso, como los que inciten a la actividad y al nerviosismo: ordenadores, mesas de trabajo, aparatos de deporte…etc.

Los espejos

Los espejos son uno de los puntos prohibidos del Feng Shui, ya sea un espejo en la puerta del armario, o sobre un tocador… deberás evitar que refleje la imagen de tu cama cuando estás en ella.

Los muebles

Los muebles mejor idénticos y a ambos lados de la cama cuidando las premisas de simetría y equilibrio, sobre todo si dormimos en pareja.

La decoración

Para decorar, lo ideal son objetos que nos evoquen recuerdos positivos, y debemos prescindir de las plantas, que proporcionan según el Feng Shui un exceso de energía.

Así que si tienes en cuenta todos estos consejos, cuentas con un buen equipo de descanso y con una funda o protector de colchón, tu descanso está garantizado. Además ya sabes que con Kamasana, además de un descanso reparador conseguirás un descanso sano e higiénico.

¡Buenas noches!


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